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EL FANZINE, o de cómo hablar de lo complejo desde lo sencillo

Actualizado: 9 ago 2018

En esta sección pensamos en todas las formas en que podríamos compartir y hablar de las destrezas y habilidades que vienen con el día a día de ser feminista. Hoy es un honor inaugurar esta sección de #OYEPOWER: con: EL FANZINE, o de cómo hablar de lo complejo desde lo sencillo.

Entrevistamos a Camila Pinzón*, feminista y escritora radicada en Madrid, que estrena y presenta este 10 de agosto en Bogotá su proyecto MICROFEMINISMOS, un fanzine que explora situaciones aparentemente sencillas, inocentes y muy típicas en la realidad feminista pero… nah! Nada lo es, nada es tan sencillo como parece…



Oye (O): ¿Por qué un fanzine? (como herramienta para hablar de Feminismo(s))


Camila Pinzón (CP): Me interesa llevar el discurso feminista a la calle, a las conversaciones entre amigxs, en los parques, en los bares. A mi juicio, el fanzine es la calle de los productos editoriales; permite trasladar información, conceptos, teorías y estudios de género que se encuentran en los libros a un lenguaje más sencillo y a un precio más asequible.


(O): ¿Qué son microfeminismos?


(CP): Los microfeminismos son, para mí, situaciones cotidianas, que parecen intrascendentes pero que en realidad guardan enormes significados, que dejaron de ser desiguales para una o más personas por diversas cuestiones, entre ellas la de género, para pasar a ser situaciones de absoluta igualdad.


(O): Por favor mira la primera referencia que me sale sobre este término... ¿Qué le dirías a la persona que escribió esta entrada? https://es.metapedia.org/wiki/Microfeminismo


(CP): La persona que escribió esta entrada tomó el camino más simple: el de repetir un discurso aprendido que ha escuchado sin llegar a pensar por sí misma y sin informarse, sin cuestionarse, sin ir más allá. Le ha dado a ‘microfeminismos’ la definición contraria de lo que son los micromachismos. Y no son eso. Los microfeminismos no son situaciones que condenan la discriminación hacia las mujeres para a continuación discriminar a los hombres. Eso no tiene ningún sentido. La igualdad de género no es una competencia entre hombres y mujeres.


(O): ¿Qué es Microfeminismos, Fanzine?


(CP): Microfeminismos es un fanzine/cómic con un propósito claro: poner sobre la mesa las diversas situaciones de desigualdad de género que viven las mujeres a diario a través de un material sencillo, didáctico y asequible. Se trata de siete situaciones ilustradas que abordan el machismo en espacios públicos (la calle, las manifestaciones y los eventos culturales) y privados (la oficina y la casa), tan arraigadas culturalmente que ocurren con naturalidad y sin ningún tipo de desaprobación. Los enunciados que acompañan las viñetas, a los que llamo microfeminismos, explican cómo se le puede dar la vuelta a estas situaciones para lograr espacios de igualdad. Algunas de las viñetas hablan directamente a los hombres que aún no se cuestionan el problema de la desigualdad de género y que, con desconocimiento o sin él, promueven un discurso machista.


(O): ¿Las feministas también discriminamos?


(CP): Hablar de feministas como un grupo de personas que piensan o actúan exactamente igual me parece equivocado. Hay feministas que luchan por erradicar cualquier tipo de discriminación entre los seres humanos y crear espacios absolutamente igualitarios, y también hay las que discriminan. No creo que estas últimas lo hagan porque sea un propósito dentro de su feminismo, sino porque se enfocan únicamente en luchar por sus propios derechos y libertades dentro de la sociedad y no por los derechos y libertades de las otras mujeres o personas. Eso como consecuencia genera una discriminación pasiva. Como es el caso de las mujeres negras, que desde principios del movimiento se han sentido discriminadas por las feministas blancas. Lo más probable es que las feministas hayamos discriminado en algún momento durante el proceso de deconstrucción de las maneras de relacionarnos que nos han sido impuestas.


(O): ¿Qué es ser “feminista radical”? ¿Cuáles crees que son las principales ideas equivocadas que se tienen de las feministas ‘radicales’? ¿Por qué crees que pasa?


(CP): Una feminista radical busca desmontar de raíz todo el sistema patriarcal. Una idea equivocada de una feminista radical es que odia a los hombres y que cree que absolutamente todo es machista. Falso. El enemigo es el sistema, la cultura patriarcal, la desigualdad, no los hombres. Lo que pasa es que los hombres, aunque también sean víctimas del mismo sistema patriarcal, son los principales perpetradores de las violencias de todo tipo contra las mujeres. Y hay que hablar de eso. Muchos hombres se sienten atacados con esta idea y prefieren cuestionarla, atacarla y acabarla.

Llevamos tantos años callando las actitudes machistas, que ahora que empezamos a hablar señalamos, para ponernos al día, todo lo que es machista. Este acto más que una exageración de que todo es machista, como lo ven algunxs, lo entiendo como una manera de señalar la realidad después de tantos años de silencio.

El concepto “radical” tiene, casi siempre, una connotación negativa; siempre se ha dicho que los extremos son malos, pero en temas de igualdad no hay grises, o hay igualdad o no la hay: no hay igualdad a medias.


(O): Los hombres y el feminismo. ¿Feministas o aliados del feminismo?


(CP): Esto lo he pensado y debatido muchísimo. En este momento de mi conciencia, pienso que un hombre puede ser feminista. Un hombre puede llegar a tener la misma conciencia feminista que una mujer feminista, aunque nunca haya estado en la mente o en el cuerpo de una mujer. Creo que es posible, aunque también creo que es dificilísimo y que habrá pocos. Yo misma creo que conozco a uno o, tal vez, a ninguno. Mientras escribo esto me ha surgido la duda si de realmente creo esto o si es porque deseo que así fuera.


(O): ¿Por qué sentiste la necesidad de hacerles un recorderis?

(CP): Últimamente he conversado con muchos hombres que dicen ser feministas por hacer cosas que según los roles de género debería hacer la mujer. Eso no convierte en feminista a nadie. Hay otros hombres que se autodenominan feministas por actuar de una manera verdaderamente feminista en una situación específica y entonces se dan palmaditas así mismos, sienten que ya aportaron, llegan hasta ahí y se convierten en seres pasivos. Hay otros hombres que apoyan mi trabajo, que me animan a seguir, y otros que hasta dicen admirarme, pero luego no hacen nada para que las mujeres alcancemos la igualdad, como si estar de acuerdo con algo o expresarlo fuera sinónimo de acción. Hacer chistes machistas o reírse de chistes machistas parece inofensivo, pero es tan grave como dar un golpe. Hay hombres a los que estos chistes no les da risa y les parecen ofensivos, pero no se atreven a decir nada porque prefieren no discutir con sus amigos. Y ahí es donde necesitamos que en vez de quedarse en silencio o esquivar las miradas, hablen y desaprueben. Los hombres escuchan a otros hombres.


(O): ¿Palabras necias oídos sordos? Como feministas sabemos lo frustrante que es tener que justificarnos constantemente dando explicaciones a humanos incrédulos, ¿qué nos recomendarías para mantenernos en onda? :)


(CP): Entre más herramientas tengamos para argumentar o expresar una idea nos vamos a sentir mejor en el momento de explicar algo importante para nosotrxs. Sí, es profundamente frustrante cuando a pesar de dar argumentos sustentados en años de experiencia, semanas de investigación y horas de lectura no creen lo que dices o lo que es peor te salen con unos argumentos absolutamente vacuos. Pero insisto en que si unx siente que igual dijo lo que quería decir, es probable que regreses tranquilx a casa. Lo bueno es que vas desarrollando la habilidad de saber quién es un buen compañerx de debate y quién no lo es. Si no lo es, recomiendo acabar el debate o retirarse. Siento no tener una mejor recomendación, pero sigo trabajando mucho en la frustración, la tristeza y la rabia que me invade cada vez que me encuentro en una situación así. O sea, todos los días.


(O): Esta es mi viñeta favorita porque da una solución muy puntual a un problema muy común. ¿Qué más crees que podemos hacer para que estos cambios de comportamiento sean cada vez más frecuentes?


(CP): Reproducirlos cada vez que podamos. Contarnos entre todxs cuando algo que haces tiene buenos resultados.


(O): Esta viñeta no puede ser más clara. ¿Por qué crees que entra en reversa este tema de las acciones afirmativas? ¿Cuál es el lío de esta segregación?


(CP): Son muchas las personas que no se cuestionan el hecho de que en un evento haya solo hombres, porque está tan interiorizado y normalizado ver a hombres ocupando todos los espacios de la sociedad que a veces ni se dan cuenta de este hecho. En cambio, cuando hay sólo mujeres en un evento es raro y en ocasiones personas con poca conciencia sobre el problema de género lo notan y lo cuestionan. Suele pensarse que el hombre que ha sido invitado a un evento es porque es el mejor en lo que hace y que tiene buenas ideas que aportar, mientras que una mujer está en entre dicho: está ahí porque es buena o porque es mujer. Para mí está claro que hasta que no lleguemos a incluir a hombres y mujeres, sin condicionamientos de género, en los eventos culturales, tenemos que recurrir a las cuotas.


(O): ¿Un ejemplo típico de Mansplaining o ‘Machoexplicación’? A mí se me ocurre el de: “Hay menos mujeres que hombres en altos cargos, porque está claro que el reloj biológico es invencible”.


(CP):

“Los hombres tienen más fuerza que las mujeres, ante la naturaleza no podemos hacer nada”.

“Las mujeres no pueden manejar un país porque son más emocionales que los hombres”.

“La mamá es la mamá. Los hijos necesitan más a la mamá que al papá”.


(O): ¿Cómo escapamos de la condescendencia que trae el mansplanning? Es que es todo menos bondadosa, así la rae afirma lo contrario…Además, me encanta esta viñeta y el término “tolerar” porque es muy apropiado… Tal cual… Ya no lo toleramos, ya no queremos permitirlo ni aceptarlo como una interacción válida. ¿Qué otras acciones tenemos para salir de esta situación?


(CP): Decirlo siempre que sintamos que nos están ‘mansplicando’. Hay hombres que lo hacen sin saber y una vez se lo cumunicas tienen dos reacciones: se molestan o piensan y caen en cuenta de que sí fue una explicación condescendiente y paternalista. Es muy posible que lo empiecen a hacer cada vez menos.


*Camila Pinzón es escritora, editora y periodista cultural. Máster en Creación Literaria en la Universidad Pompeu Fabra (Barcelona). Autora del libro de relatos 'Hay cosas que en el lenguaje de los niños no tienen nombre', el fanzine 'Microfeminismos' y las obras de teatro 'Morning sun' y 'No es la Señora Dalloway, soy yo''. Actualmente, trabaja en la revista literaria WMagazín y la editorial Edelvives, dicta clases de escritura en el Instituto Caro y Cuervo en la sede de Madrid, y se encuentra escribiendo su primera novela. Es activista del grupo internacional feminista FEMEN.


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¿Te gustó lo que leíste sobre microfeminismos?



Nuestra querida Camila estará en Bogotá el próximo 10 de agosto promocionando su fanzine "Microfeminismos" en La Morada, en Teusaquillo.

Aquí toda la información sobre el evento: http://bit.ly/microfeminismos





También puedes encontrar el fanzine en 'Traficantes de sueños' y 'Mujeres y Compañía' en Madrid. Próximamente en librerías bogotanas.