• OYE!

El Matrimonio

Nos reunimos tres chicas a hablar de esta palabrota. Una conversación casual sobre un tema complejo.


Un amiga nos preguntó qué opinábamos del matrimonio… Allí empezó todo. Tuvimos una conversación riquísima con diversos puntos de vista y buenas reflexiones para compartir.

Aquí vamos:


CAMILA (C) Yo creo que es la figura del matrimonio ha cambiado, y debe cambiar, tanto como el momento de la sociedad en la que vivimos. En la Antigua Roma, por ejemplo, era el acuerdo para que las familias tuvieran hijos legítimos para heredar y sólo hasta la Edad Media se empieza a pedir consentimiento a las mujeres (a medias claro, como siempre). Yo creo que hoy en día hay mil versiones más del término y que, aunque se sigan reproduciendo unos estereotipos y "deberes ser" muy limitantes, es un aspecto de la vida que vale la pena apropiar según lo que uno quiera y necesite. Bueno, aunque hoy en día hay tantas formas de matrimonio como formas de amar. Además la cosa se nos complica cuando le metemos una gota de “amor romántico” y una pizca de “seguir la tradición”. Creo que para muchos hoy, el matrimonio sigue siendo la realización, la cúspide de la vida (porque lo más importante es la familia y encontrar el "verdadero amor" (como en Disney).

Creo que en mi caso nunca he necesitado "casarme", porque me parece un trámite administrativo solamente. Yo no le veo mucha más “carnita” en este momento. A pesar de eso siento que ya estoy con mi compañero de vida y que no tendría ningún rollo con firmar ese papel algún día. Pero creo que no lo necesito.



¿Y qué dice Simone de Beauvoir al respecto?

Preciso estaba viendo esta entrevista a Simone de Beauvoir en 1959



ALEJANDRA (A) Yo estoy de acuerdo con Cami y con un podcast que ella me compartió hace un rato sobre "Modern Love". Yo llevo 6 años junto a una persona así que algo de positivo le tengo que encontrar al arrejuntarse con alguien.

Para mi el amor y el matrimonio son cosas diferentes. Yo veo el matrimonio como algo institucional, más como un contrato o un compromiso muy consciente. Yo creo que ese compromiso es posible y que tiene el potencial de elevar la vida y el placer. A mi modo de ver el amor es algo muy poderoso y vivimos en una sociedad que insiste en obligarnos a sentirlo lo menos posible. Ahora, el “amor romántico” es otra cosa y ahí sí creo que para tener una vida "matrimonial" feliz hay que destruir el concepto de amor romántico en la pareja para así tener una relación en verdadera igualdad. Es un proceso de toda una vida, y siempre y cuando se tenga el mismo objetivo, creo que escoger pasar la vida con otra persona es perfectamente posible y maravilloso.

Y en ese orden de ideas, creo que muchas mujeres (y hombres!! Pero más mujeres) entran al matrimonio desde la idea romántica del amor y sufren muchísimo.

Un momento, ¿pero por qué estamos hablando de esto?


SARA (S) Pues es que un amigo se va a casar y mandó la foto de su compromiso en un lago, con culo de anillo gigante en el dedo de su novia y todo eso me da a mí como mareo. Pues al principio fue como yay! y después me puse a analizar y llegué a muchas conclusiones. Empezando porque yo por cuestiones morales jamás JAMÁS sería capaz de aceptar un anillo de diamante. Ni de oro ni de nada que sepa que requiere una extracción tan agresiva con el ambiente. Me pesaría cada célula de mi ser.

(A) Wow, no lo había visto así y toda la razón. Otro punto en contra del matrimonio tradicional. Jaja, yo no sabría qué hacer con un anillo de esos. Si ni me pongo anillos en mi vida cotidiana! Acepto que era una de mis angustias en un momento de la vida, en plan: ¿qué mierdas haría yo con un anillo de compromiso? ¡Mucho menos dos!! (Anillo + argolla?!)


(C) Bueno, pero el tema de los anillos de diamantes está ligado al matrimonio hasta hace muy poco. Mejor dicho, esa tradición se la inventaron en los 80 en una campaña de De Beers. Las alianzas sí son muy viejas y claro que representan la unión, pero también la "esposada" jajaja.... Pero de nuevo, yo creo que hasta con eso se puede jugar y resignificar. Esto sí cada uno tiene que poder decidir qué semántica quiere. Yo amo los anillos, es uno de mis guilty pleasures, pero entiendo que tienen una carga simbólica dura para las mujeres y que un diamante no muy responsable socialmente que digamos.


Aquí la tétrica historia completica...

“Y vivieron felices para siempre” [NOT]


(A) Bueno yo considero que el combo de amor romántico+matrimonio es una construcción social súper tóxica. Todo esto juntando a estereotipos de género, imposiciones y convenciones sociales es coctel digno del “Cadáver de la Novia”. Me parece súper fuerte, y me aterra full es que a todas nos lo inculcaron desde muy chiquitas y está muy grabado en nuestro disco duro. Aunque bueno, me alegra saber que desaprendemos o resignificamos, como decía Cami, esos elementos. Y eso es importante.


Ahora, hay una diferencia entre "el hecho de escoger pasar la vida con una sola persona" y la "celebración y convenciones sociales asociadas a esa decisión". Esas celebraciones usualmente son ritos de paso: De soltera a casada, de triste a feliz, de estar incompletos a “ser medias naranjas”(como si alguien lo fuera). Por eso se dicen cosas como: "el día más feliz de mi vida" o "el hombre más feliz del mundo" y a mí eso me parece un poco frito. Es como si tu vida finalmente estuviera completa y ya no tienes que preocuparte por nada más (hombre o mujer). Todo esto cuando en realidad los esfuerzos reales comienzan de ese día en adelante. Me parece infantil e ingenuo, especialmente si no se tienen conocimientos que ayuden a derribar los ideales del “amor romántico” para precisamente poder resignificar estas cosas.


(S) Además, en Colombia el tema se complica con lo de la sociedad conyugal. Si te casas, es importante que sepas de finanzas (o hagas capitulaciones) y tengas la autoridad y confianza de hablarlo con tu pareja con transparencia porque de ese momento en adelante, el 50% de todo lo tuyo es de él y viceversa, incluidos sueldos. Eso usualmente sólo se habla a la hora del divorcio, y hay que tener en cuenta que el patrimonio conyugal hasta el momento no incluye la inversión hecha en trabajos de cuidados (casi siempre hecha por la mujer y en su mayoría en intangibles como "tiempo fuera del mercado laboral"). Si se divorcia y lleva 5 años fuera del mercado laboral por estar dedicada a cuidar del hogar y bebés, la mujer queda en clara desventaja.


¿Qué tanta libertad tenemos realmente de escoger irnos si estamos amarradas financieramente?

(C) Si la pareja es consciente de los efectos de los roles de género, es más probable que los trabajos de los cuidados se reconozcan, que el marido no compita profesionalmente con ella y la sabotee (en plan: mejor que no aceptes ese ascenso porque te quitará demasiado tiempo y no quiero que los niños crezcan sin mamá). Mejor dicho, que la crianza se haga en co-parentalidad. Y no sólo eso… que las tareas del hogar realmente se compartan, que a ella no le toque ser la principal responsable, digamos, de "darle amor" a la casa. Todo eso contribuye a que ambos sean más felices a largo plazo, a mi modo de ver.


(A) Con mi pareja hablábamos y en nuestro caso realmente no tiene sentido una ceremonia de rito de paso porque nosotros ya hicimos muchas de las cosas que se hacen después de un compromiso de ese nivel (ej. vivimos juntos hace 3 años). Pero hay parejas que antes de casarse nunca han vivido juntas. Sin ir tan lejos, mi prima (27 años) que se casa ahora sale de la casa del papá a vivir con su esposo. Para ellos tiene sentido celebrar el rito de paso, ponerse el anillo mientras oficialmente se casan y gastarse 20 millones de pesos en una fiesta (esa es otra...WTF con esos costos?! Y eso que esta es barata! ¿Y la pagan los papás?! Jaja eso es como el equivalente de la presentación en sociedad de las señoritas de antes.


(C) Pero por eso digo que no necesariamente el "no casarse" sea la única forma de resignificar lo que es hoy en día el matrimonio. Claro que tienes que compartirlo todo (aunque yo sin mucha pena firmé capitulaciones antes de “arrejuntarme” y “vivir en pecado” con mi actual pareja). Aunque también tienes muchos más derechos ante la sociedad. Y eso hay que reconocerlo. Es la lucha del matrimonio igualitario, por ejemplo.


(A) Sí, claro. Ahí entra la normalización. No hay que subestimar el peso de la normalización de las parejas de un mismo sexo con el matrimonio igualitario. Y es cierto que hay más derechos, pero esos derechos vienen incluidos en ese 50-50. Ej. Ya no hay que pagar dos seguridades sociales sino una sola porque tu pensión es 50% de él y la suya es 50% tuya. Está bien y es chévere, pero hay que contemplar lo que significan si por alguna razón el vínculo se rompe: ¿qué tanta libertad tenemos realmente de escoger irnos si estamos amarradas financieramente? Claramente esto empeora en la medida en que los estereotipos machistas sean más fuertes en la pareja y el man, por ejemplo, sienta que puede ser infiel sin problema y ella sienta que sin él estaría en la inmunda (con o sin reproducirse jaja). A lo que voy con todo esto es que sí me parece que compartir la vida con alguien es una chimba y algo verdaderamente mágico, pero siento que hay que hacerlo con los pies en la tierra y no en un cuento de hadas. Eso no quita que no pueda ser romántico y no se pueda celebrar, pero sí siento que muchas de nosotras entramos en ese compromiso sin realmente entender lo que comprende.


UY, PERO TACHO. ¡LA FIESTA, LA FIESTA!


(A) A mi la fiesta me parece linda, y me emociona!! Pero desde un lugar de cuento de hadas...en la práctica, para mi sería sólo estrés jajaja

(C) Yo aquí tengo que confesar: sólo me casaría por el tremendo “rumbononón” de fiesta que me voy a armar. Casarse con fiesta cuando uno ya pasó por todos los rituales puede plantearse como un aniversario muy chévere. Yo me casaría con el slogan de: "lo estamos logrando, pero es re difícil" jajaja Y se la bordaría a todas las servilletas. A mí sí me gustaría casarme y jugar a resignificar todo y convertirlo en un gran statement del cual acordarme toda la vida.

(S) Ufff AMO esa fiesta.

(C) Jajaja cuando esté en ese plan, les aviso. Piénsenlo, es una gran oportunidad de "diseñar tu propio feminismo"!